Bienes… ¿inmuebles o inmateriales?

Al final, terminaré pensando que tienen razón los que dicen que escribo desde el cabreo.  Pero es que lo cierto es que al final nuestros imbéciles particulares que decía Pérez Reverte, nuestros políticos (a veces son, además de imbéciles directos, imbéciles consortes), se esfuerzan realmente en cabrearnos día a día.

Leo hoy en El Mundo que el Ayuntamiento de Madrid no cobrará el IBI a la Iglesia aunque la Ley se lo permitiera. Yo no sé si hay gente que hace oposiciones a tontos o es que sencillamente, como son políticos de carrera y en su vida han hecho otra cosa de interés, terminan perdiendo la conexión con la realidad. Hay que ser muy hijoputa (en sentido figurado, claro), para que, con la que está cayendo, se anuncie con prepotencia que se puede prescindir así como así de 5 millones de euros, sólo en la ciudad de Madrid. Si uno recorta por un lado e intenta por otro aumentar los ingresos, resulta de una generosidad improductiva conceder tal beneficio a una institución que, para muchos, se dedica principalmente a gestionar los deseos y órdenes del amigo imaginario. Para otros, sencillamente, se dedica a gestionar los deseos y órdenes de otro amigo imaginario distinto del que ellos creen…

Poco tiene que ver aquí el hecho de ser o no ateo. Es una cuestión de civismo. No se entienden los privilegios en función de la supuesta trascendencia de la Iglesia. Más aún cuando los políticos, en un solemne ejercicio de solemne estupidez aducen otra razón que es, ademñas la más estupida (y demagógica) de las posibles razones. La inmensa labor social de la Iglesia. Lo flipo.

Sí, es cierto. Parte de la Iglesia hace mucha labor social. Labor social, que, por cierto, debería ser competencia exclusiva del Estado. ¿Por qué esa dejación de la labor social del Estado en manos de la Iglesia? ¿Para transformar la labor social en mera limosna? Quizá si el ayuntamiento de Madrid cobrase esos 5 millones de euros, podría dedicar parte de ellos a esa labor social que debería ser competencia exclusiva, o cuanto menos, prioritaria, del Estado.

¿Desde cuando prestar labor asistencial es causa eximente del pago de impuestos y tasas? Si la Iglesia no paga impuestos, tampoco debería pagarlos Médicos sin Fronteras, o Intermon Oxfam, por ejemplo. Algún malintencionado hipócrita podría aducir que estas ONGs mantienen unas estructuras administrativas infladas y pagan sueldos astronómicos a sus administradores. Y hasta podrían aducir algunos escándalos para justificarse. Eso sería despreciable. En ambos casos quien más tiene que callar es la Iglesia. Si para unos esto son solo casos particulares de seres corruptos o, directamente, despreciables delincuentes, también lo es en el caso de las ONGs.

Es repugnante que entre todos debamos pagar las creencias de otros. Es despreciable que entre todos tengamos que subvencionar que otros quieran creer en Dios o en lo que sea. Nadie subvenciona mi ateismo, y lo veo bien. Pero encima construir templos vacíos (de personas y de dioses), para que tengan exención de pago… Vamos, de género idiota, para arriba.

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