Terapias alternativas ¿curan o estafan?

Llevo unos días que no hago más que leer cosas sobre terapias naturales y me apetece salirme del terreno político de estos días y hablar de algo que me apasiona bastante más. La pseudociencia. Supongo que la crisis agudiza la necesidad de creer en algo, habida cuenta de la pérdida de confianza en los políticos, en la sociedad y en nosotros mismos. Aferrarse a lo intangible es mucho más difícil de  defraudar.

Antes de nada, decir algo bueno de las terapias alternativas, que luego vendrá la lista mala. No curan, pero alivian. En la misma medida que un vaso de agua con colorante siempre que el enfermo crea que es un medicamente poderosísimo. Se llama “efecto placebo”. En el momento en que tomas algo que piensas que te va a curar, la ansiedad generada por la enfermedad desaparece. No cura. No aminora el tiempo de recuperación, porque al final se trata de que el cuerpo vence a la enfermedad, si esta es vencible. Solo hace que ese tiempo de recuperación sea menos estresante. Algo es algo.

Pero algo es cierto. Mientras la esperanza media de vida hace dos siglos apenas llegaba a los cuarenta años (y ello a pesar de chamanes y remedios milenarios), hoy sobrepasa los setenta. Dos motivos: la higiene y la medicina científica. Los remedios milenarios y los pseudocientíficos no sirven de nada. Pasemos a hablar de ello e intentemos demostrar por qué.

Las terapias naturales.

De todas las terapias alternativas a la medicina científica, las terapias naturales es la única que tiene una mínima base científica. La misma base que las desaconseja por su peligrosidad. Cuando uno cura con plantas, o incluso con minerales en estado puro, suministra al paciente unos principios activos. Lo malo de las plantas es que tienen cientos de principios activos. Y no todos ellos son beneficiosos. Precisamente la medicina científica se basa muchas veces en plantas para curar a los enfermos. Cientos de medicinas han salido de plantas u otros organismos vivos. La penicilina, el ácido acetil-salicílico (de la corteza del sauce blanco), la quinina, etc. Lo que hace la medicina científica es aislar los principios activos beneficiosos y sintetizarlos para poder reproducirlos industrialmente sin tener que talar todos los sauces blancos del mundo para poder obtener aspirinas. Así de fácil.

Veamos un ejemplo de todo esto… El regaliz. El regaliz se encuentra mucho en herboristerías. Lo puedes comprar sin receta médica y te dicen que es muy bueno para el aparato digestivo. Todo eso puede ser cierto. Solo tiene un problema. Es un veneno para la hipertensión. Si eres hipertenso y no lo sabes, el consumo de regaliz puede disparar tu tensión arterial hasta extremos inauditos porque aumenta el nivel de sodio en sangre. Es como si te comieses una cucharada de sal. Para evitarlo, la medicina científica hace siglos que aisló los principios activos que eran buenos para el aparato digestivo y los aisló de los que eran malos para la hipertensión. ¿Tomas regaliz como antiespasmódico digestivo? Genial… Mira, el regaliz tiene todos estos principios activos… ¿Seguro que son todos buenos para ti?

  • Azúcares: glicirrina, glucosa y sacarosa
  • Flavonoides: licoflavonol, licoricona, glycirol, glyzarina, formononetina, isoliquiritigenina, glabrol y glabrona
  • Saponinas.
  • Taninos
  • Betacarotenos
  • Aminoácidos: asparagina
  • Proteínas
  • Ácido: Salicílico, málico, betulínico, glicirrético.
  • Minerales: Cromo, Calcio, sodio, cobalto, fósforo, magnesio, potasio y silicio.
  • Vitaminas.

¿No te suenan todos nombres muy químicos? EXACTO. Porque la naturaleza también es química. NO HAY elementos NATURALES y elementos QUÍMICOS. TODOS SON QUIMICOS. La diferencia es entre elementos sintetizados o extraidos. La diferencia entre ellos es nula. Los sintetizados se producen juntando moléculas y en la extractiva se sacan de plantas. El producto final es el mismo. Por el método sintetizado NO SE DESTRUYEN PLANTAS y por el método “natural”, si se destruyen.

Por eso es mil veces mejor la medicina científica que la natural. ¿TU ESTAS SEGURO de que todos los botánicos del mundo saben que el regaliz es veneno para la hipertensión? Pues sin embargo sé que TODOS LOS MÉDICOS lo saben.

Curaciones energéticas

Dentro de este apartado voy a meter todas las medicinas orientales basadas en flujos energéticos (reflexoterapia, Reiki, acupuntura, etc.).

Este tema es más complicado que el anterior, que tiene un argumento totalmente científico, basado en datos contrastables. El tema de las energías es una cuestión de fe. Y como todas las cosas que se basan en la fe… rebatirlas es muy difícil. En realidad, rebatirlas es fácil, lo difícil es que te acepten el argumento.

Empecemos con la acupuntura. La acupuntura, para empezar, ni es china, ni es ancestral. La tecnología para fabricar agujas como las actuales data de, como mucho, hace 400 años. Se tienen noticias de medicinas con pinchazos anteriores, pero eran con lanzas y, además, se basaban más en “sangrados” que en energías y puntos de energía. En 1680 hay una referencia a una técnica no muy antigua que consiste en clavar GRANDES agujas en el cráneo, pero no habla de puntos qi ni nada similar. La primera referencia a los puntos “qi” data de 1939, y no fue en China, sino en Francia. La acupuntura auricular, de 1959. El término “medicina tradicional china” viene de la Revolución Cultural de Mao. Durante los años 60, formó parte de la campaña del “Médico Descalzo” del comunismo chino. Una forma baratisima de dar a las masas algo que creyeran que curaba. Por cierto. Mao Tse Tung NUNCA probó la acupuntura en sí mismo. Estaba convencido de que no funcionaba.

Bueno. En principio lo primero que hay que decidir es cual es la acupuntura buena. ¿La “tradicional” que habla de 360 “qis”? En vez de un cuerpo humano parece que hablamos de un calendario. Otras “escuelas” hablan de más de 2000 puntos. Debe ser jodido acertar en el qi del dolor de testículos sin darle al qi del exceso de fogosidad y dejarte impotente para los restos… ¿Hablamos de la escuela china, japonesa, hindú, thailandesa o coreana? (todas ellas tienen menos de 50 años).

Científicamente se ha demostrado que alivian el dolor, las nauseas, y otros síntomas subjetivos, pero no para el curso normal de la enfermedad. Igual que un placebo. Además, el hecho de los pinchazos se ha demostrado que libera endorfinas, que es un analgésico interno. Golpearse un dedo con un martillo también libera endorfinas. Por eso cuando lo hacemos deja de dolernos la cabeza. El dolor de dedo es menos subjetivo y no se calma con tanta facilidad.

Estos efectos, no obstante, son menores cuanto menos crédulos son los tratados con acupuntura. Y también demuestran los estudios que acupuntura realizada por acupuntores profesionales y falsos acupuntores clavando las agujas en cualquier parte PRODUCEN LOS MISMOS RESULTADOS.

Y es que es lógico. No existe nada parecido a los puntos qi o a los meridianos. Ningún estudio los acredita. Nada los demuestra. Cada “escuela” de acupuntura los pone en sitios diametralmente opuestos. Son, en definitiva, una estafa.

Lo dicho hasta ahora de la acupuntura vale para CUALQUIERA de las medicinas alternativas basadas en energías. Hay algo que está claro. Si las energías se desconocen, no se ven y no se pueden medir, no hay forma de tratar con ellas. No hay forma de localizarlas, de seguirlas a través del cuerpo. Cuánto menos clavar con precisión una aguja en ellas.

La homeopatía

De todas las medicinas alternativas, es, sin duda, la homeopatía la que más rechazo me supone. Sin duda ninguna porque utiliza argumentos pseudocientíficos, que es una de las cosas que más me repatean. La gente no cree en la medicina científica porque es eso, demasiado científica y cree en la homeopatía porque utiliza argumentos pseudocientificos… junto con algunos místicos, y eso es lo que llama a la gente.

Para empezar decir que el que conoce y ama la homeopatía desconoce, odia o ambas cosas, conceptos elementales como el número de Avogadro. Seguramente nunca lo entendieron en el colegio o directamente abandonaron el colegio antes de llegar a él.

Empecemos por una cuestión legal. ¿Como conseguir el título de homeópata?. Te diriges a laboratorios Boiron. Una multinacional que vende millones de frasquitos llenos de agua con colorante (en el mejor de los casos). Rellenas un cuestionario. Tu lo rellenas y si aciertas (es muy fácil, porque si fallas te deja repetir la pregunta), te dan un título de Homeópata que puedes curar gripes y costipados. Así, sin conocimientos médicos previos. No os perdáis ESTO

Los colegios de médicos y farmacéuticos no dicen nada. Muchos médicos han colgado esos títulos en sus consultas privadas y van a medias con herbolarios y farmacias en las ventas de productos carísimos que son agua con azucar y que encima se venden sin receta. Las multinacionales farmacéuticas hace años que tienen divisiones de homeopatía o compraron laboratorios homeopáticos y controlan el mercado.  O sea que nada de joder a las farmaceúticas, que ellas ya están en el sector.

Me limitaré a este decálogo recogido en internet a la hora de demostrar que la homeopatía es un timo. No hay mucho más que decir y está aquí.

  • 1.- En los preparados homeopáticos no existe principio activo. Las diluciones empleadas son cercanas a una dilución al infito. Eso implica que en la disolución no queda ni siquiera traza del compuesto empleado. ¿Cómo se puede producir curación si no hay medicina?. Un simple cálculo, empleando las masas moleculares y el número de Avogadro, muestran que los preparados homeopáticos son simplemente agua.
  • 2.- La supuesta “memoria del agua” no está apoyada por ninguna evidencia lógica, experimental ni teórica. La “teoría” de que aunque no haya principio activo el agua recuerda de alguna manera haber estado en contacto con él (memoria del agua) no ha sido jamás comprobada experimentalmente. El único estudio publicado (el famoso caso del Dr. Benveniste) resultó ser un fraude. De hecho, si los efectos curativos del agua se potencian cuanto más diluido esté el principio activo, ¿por qué podemos elegir el principio activo que nosotros queremos que recuerde? Las misma moléculas de agua durante unos millones de años atrás han estado en contacto con cientos de sustancias, y si tenemos en cuenta las que sólo han entrado en contacto como trazas,  pueden ser cientos de millones.
  • 3.- El principio de similitud carece de base teórica y experimental. El principio de “lo similar cura lo similar” no tiene base alguna, ni se explica de ninguna manera como lo hace. ¿Un esquince se cura golpeando la zona afectada?¿La diabetes se cura ingiriendo azúcar?. No hay ningún estudio que avale este principio de la homeopatía, ni justificación teórica alguna del mismo.
  • 4.- No existe comparación contrastada sobre la efectividad de un tratamiento homeopático. No hay ningún estudio estadístico publicado que muestre el efecto de un medicamento homeopático comparado con uno de la llamada medicina tradicional.
  • 5.- No hay relación causa-efecto entre las supuestas mejorías producidas por un tratamiento homeopático. Hay personas que mejoran, pero no hay estudios que muestren estadísticas acerca de qué mejorías se deben a remisiones espontáneas (ocurren con frecuencia) o a efecto placebo.
  • 6.- No hay nada que permita diferenciar los efectos de un tratamiento homeopatico del efecto placebo. Los únicos estudios estadísticos publicados sobre tratamientos homeopáticos no muestran resultados que difieran significativamente del efecto placebo.
  • 7.– La validez y aplicación de la homeopatía es muy limitada por sus propios seguidores. Una técnica que sólo cura enfermedades leves pero se muestra incapaz ante las enfermedades importantes ya de por sí es altamente sospechosa.
  • 8.- La homeopatía contradice los conocimientos biológicos actuales. La homeopatía afirma que es imposible conocer los procesos internos de una enfermedad, por tanto, rechaza conocer el origen de las enfermedades, ergo rechaza la existencia de patógenos (virus y bacterias). Por lo tanto, contradice todos nuestros conocimientos sobre enfermedades.
  • 9.- Se trata de una medicina “facilita”, para la que no hace falta mucho conocimiento. Cualquier persona sin ningún tipo de conocimiento médico puede ser homeópata ya que el diagnóstico se basa simplemente en una serie de preguntas y en utilizar una lista de posibles tratamientos que llaman “repertorio”.¿que lo que tienes es rojo y duele? pues te toca belladona, da igual que sea una faringitis aguda o un bebe al que le estan saliendo los dientes.
  • 10.- Es incongruente con sus principios “teóricos”. Actualmente, la homeopatía mezcla conceptos totalmente diferentes, como la ley de infinitesimales y el principio de similitud (planteamiento original) que se conjugan con energías vitales, herboristería e incluso compuestos farmacológicos “tradicionales”. Muchos de estos métodos son incompatibles con la teoría original homeopática.

Pues eso. A estudiar más y creer menos.

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