De arte y consumo -SPOILERS Juego de Tronos-

Creo que no cometo ningún error si digo que la serie Juego de Tronos sigue un camino diferente al de los libros originales en los que se basa. De hecho, la serie ha terminado (escribo este comentario al final del episodio 8×05), mientras que los libros aún no han finalizado, existiendo, desde mitad de la serie, más o menos, una divergencia entre los argumentos de una y otros. Mientras la serie seguía fiel a los libros se mantenía el principio de «no te encariñes con ningún personaje, si no quieres que muera». Y así se mantuvo hasta que los guionistas decidieron consultar las encuestas y salvar a los personajes en función de las reacciones del público. La serie perdió algo de su atractivo, aunque mantuvo un buen nivel de calidad.

Sin embargo, el desarrollo de la octava temporada está empezando a enfrentar al público con la serie. «¿Qué es eso de que la dulce Daenerys se convierta en un mal bicho? Pues ya no me gusta. «. A lo que solo cabe una respuesta: «Pues te fastidias».

¿Y qué pasó en la Octava Temporada?

Daenerys Targaryen Juego de Tronos
Daenerys

Ante todo decir que bajo mi punto de vista, la conversión de la protagonista en un mal bicho es algo que venía anunciado desde el principio. Su modo implacable de repartir justicia, su ambición desmedida y ciertas profecías ya vaticinaban que esto podría pasar. Si. Es cierto que su sentido de la justicia hasta ahora era más o menos correcto. Pero todo respondía a un fin. Hacerse con un temible ejército fiel hasta la muerte: los Inmaculados, o con una flota, o con una retaguardia tranquila. A lo largo de toda la serie, una serie de profecías como la de Maester Aemon: «Ella está sola y no tiene una familia que la guíe y la proteja. Un Targaryen solo en el mundo es una cosa terrible«. O la vision del Trono de hierro cubierto de ceniza (que en su momento se pensó que era nieve) en la casa de los eternos. Su propio hermano le dijo: «Tú no quieres despertar el dragón que hay en ti, ¿verdad?».

Cierto es que el cambio de Daenerys es excesivamente rápido, pero creo que eso es debido precisamente al detalle que da título a este breve artículo.Pero esto es Juego de Tronos. Nada de lo hecho en esta ultima temporada se atiene a lo que espectador desea o espera.

Cuando a Daenerys la construyen las encuestas.

Y es que, por muy claro que tuviera el «showrunner» cómo iba a acabar Daenerys, el público demandaba otra cosa. Y los guionistas adaptaban el contenido un poco para satisfacerlo. En la última temporada ya todo da igual. La serie ha conseguido sus objetivos. No va a haber una novena temporada. La serie puede ser exactamente como los creadores tenían pensado sin atender a la dictadura del telespectador. Y si algo hizo grande a la serie, fue eso. Que en ningún momento, al menos en las primeras temporadas, se hizo caso a los deseos del espectador en cuanto a la trama.

Una serie no puede funcionar a golpe de encuesta. El espectador no es un guionista y quiere que le sorprendan. Si la serie no sorprende, aunque llegue al punto que el espectador dice querer, le aburre. Ninguna gran obra de cine o la televisión, se ha guiado por las encuestas, y los perfiles oscuros de los personajes siempre han dado muy buen resultado.

En el caso de Juego de Tronos, la serie retoma en esta temporada el camino iniciado en las primeras. Un Juego de Tronos, auténtico, de ambiciones y de poder. De personajes que toman su propio rumbo y de creadores que lo son. Contrariamente a lo que se piensa o se dice por ahí, este no es un final improvisado. Antes bien es el final que iba a ser. Porque ahora, en este momento, ya da igual lo que el espectador-dictador diga. Lo tomas o lo dejas. Y creo que, sin dudas, todos ganaremos tomándolo.

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