Ricart en la calle. ¿Es esto justicia?

Hoy estoy leyendo muchas tonterías con respecto al tema de la liberación de Miquel Ricart y la Doctrina Parot. Sólo puedo decir una cosa. De todo este tema el mayor despropósito es la propia doctrina Parot. Haciendo historia. En los años 70 todo el mundo quería democracia. Y la democracia trajo consigo una serie de cambios legislativos que todos querían (o al menos eso decian). Bien, esos cambios legislativos trajeron leyes más blandas, y a la vez, más seguras (aunque el sistema de beneficios penitenciarios proviene del franquismo, todo sea dicho).

Bueno, ahora la gente se queja. Se pasa la mitad de la vida votando a PSOE, IU y otras alternativas progresistas y ahora, en vez de apechugar con todo lo que esas ideologías llevan consigo se santiguan como viejas de mesa camilla cuando ven salir por la puerta a Ricart, como si vieran la propia santa compaña. ¿Dónde está el problema?

¿Queréis mostrar vuestra verdadera cara? Coño, votad a Fuerza Nueva o como se llamen ahora. Ellos os darán eso que pedís. Pena de muerte, cadena perpetua. Todo para vosotros.

Las leyes no las pueden hacer los jueces sino el legislativo. Si queréis caña, buscad un partido que os de lo que pedís y asumid las consecuencas de votarlo. Y mientras tanto, chitón. Sólo tenéis lo que sembrasteis. Y aunque no lo queráis creer, eso que sembrasteis no era tan malo.

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2 thoughts on “Ricart en la calle. ¿Es esto justicia?

  1. Yo tengo el problema de que no me identifico con ningún partido y el problema de votar a alguno es, precisamente, que habré apoyado medidas que van contra mis principios.

    Ya lo de callarse, lamento disentir contigo, pero creo que ahí reposa la rendición de cuentas de los políticos.

    Un saludo,

    -D

    1. Indudablemente, lo de callar no me refería tanto a la rendición de cuentas del político (aquí las pedimos constantemente), como al hecho de que una cosa es pedir que cumplan aquella parte de su programa que incumplan y otra cosa es que, en función de la alarma social desatada por una noticia concreta, la gente se dirija a los políticos solicitando cosas que no están en su programa. Si la gente da tanta importancia a esas cosas, pues que voten al partido que sí se las promete. Si no, lo mejor es callar.

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